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20ª Thursday Night Fever

«¡No se peleen aquí dentro!¡Esto es la sala de guerra!»

Esta es una de las frases más famosas de la película «Dr.Strangelov» de Stanley Kubrick, conocida por estos lares como «Teléfono Rojo. Volamos hacia Moscú», una mordaz sátira contra la Guerra Fria. Esa misma frase la podriamos haber pronunciado en esta sesión, ya que cuatro valientes se animarón a una partida de aprendizaje  de «Twilight Struggle: La Guerra Fria 1945-1989» (Ananda Gupta, Jason Matthews – Devir), partida que tuve el gusto y el honor de tutorializar.

La partida fue abierta, o sea con las cartas a la vista, para poder ir comentando las jugadas y posibles combinaciones de eventos. Invertimos unos 30 minutos en hacer la explicación, y nos pusimos por la labor, acabando de cerrar flecos durante las acciones. Está claro que «Twilight Struggle…» es un juego que si te lo explica alguien que lo conoce bien, es bastante fácil de asimilar en su mecánica. Otra cosa es dominarlo, conocer sus cartas y preveer las acciones del rival, tomar las decisiones más acertadas en cada momento. Eso te lo da la experiencia en sucesivas partidas. Hicimos dos turnos completos, comentando las diferentes opciones, vigilando los detalles de las diferentes fases del juego. Creo que todos lo disfrutamos y el juego les enganchó. ¡Qué gran juego!

twilightMientras nosotros estábamos enfrascados en la guerra crepúscular, en otras mesas jugaron a «Torres» (Michael Kiesling, Wolfgang Kramer – Rio Grande Games), un juego muy interesante y vistoso, y a «El Misterio de la Abadía» (Bruno Faidutti, Serge Laget – Edge), un juego muy familiar de deducción con una ambientación al estilo «El libro de la rosa», en un monasterio en el que hay que descubrir a un monje asesino.

Misterio de la abadia & Puerto Rico

Misterio de la abadia & Puerto Rico

El grupo que jugó a «Torres» siguió la sesión con todo un clásico de los juegos de gestión de recursos y elección de roles, «Puerto Rico» (Andreas Seyfarth – Devir). Este juego volverá a estar disponible en poco tiempo, en una edición más atractiva de la que hace unos años editó Devir.  La verdad es que visualmente el juego necesitaba un lavado de cara. La partida debió ser muy tensa, ya que apenas se les oia murmurar, y al finalizar alguno de los jugadores decidieron cerrar la sesión, con cara de agotamiento mental. ¡Hay que relajarse, señores!

La siguiente tongada de juegos desplego sobre la mesa un juego de gestión con muy buena pinta que trajo a la sesión nuestro buen amigo Marc Figueras,

Fauna

Fauna

«The Manhattan Project» (Brandon Tibbets – Minion Games), juego espléndidamente ilustrado por otro amigo de JugarXJugar, Sergi Marcet. En este juego cada jugador va a controlar a un grupo de trabajadores, obreros, ingenieros y científicos, entregados en cuerpo y alma a desarrollar bombas atómicas. Estuve más o menos atento a la explicación, y si bien me pareció que no aportaba alguna novedad espectacular, si que creo que estamos ante un buen juego de gestión de recursos al que habrá que seguirle la pista.

En otra de las mesas se entregaron a la zoología, con un «Fauna» (Friedmann Friese – Homoludicus), un juego muy ligero y familiar que el grupo disfrutó ya que se escuchaban sus risas.

Mientras, la tercera mesa nos dedicamos a explorar mazmorras, conseguir tesoros y cargar con monstruos con un filler que en nuestras sesiones se está consolidando, «Tschak!» (Dominique Ehrhard – Game Works). Es un juego simpático y bien pensado. En nuestra partida David pecó de cierta falta de concentración que le llevó a cometer un par de errores garrafales. Y en el juego no se permiten. El que se equivoca ¡se lleva el monstruo de el nivel donde se ha equivocado! Y eso no es bueno, no.

Tschask! & The Manhattan Project

Tschask! & The Manhattan Project

Para cerrar la sesión, un clásico de las Thursday, «Bote salvavidas» (Jeff Siadeck – GenX) con su expansión «Canibalismo» (Jeff Siadeck – GenX). Siete personajes a la deriva en un bote salvavidas. Y en él, el mayor amor de cada uno de ellos, y también la persona más odiada para cada uno de los supervivientes. Me tocó ser el Niño, y eso es casi una sentencia de muerte, sobre todo si te toca amarte a ti mismo. Sabes que estás solo en el bote. Nadie tiene el mínimo interés en defenderte.

Fue una partida muy dura, y cuando solo llevabamos una gaviota avistada, la mayor parte de la gente estaba en las últimas. Y ¡si!. ¡El Niño (cabrón) cayó del bote y se alejó muerto sin que nadie intentase ayudarle!¡Ni un gesto de condolencia!¡Qué falta de humanidad! Al menos me libré de ser devorado en un ataque de canibalismo. «Bote salvavidas» es un estupendo juego de grupo, con unas dosis increibles de interacción entre los jugadores.  El bote llegó a la costa con unos pocos supervivientes. Otros quedaron en el recuerdo.

Bote Salvavidas (El Niño cabrón hace la foto!)

Bote Salvavidas (El Niño cabrón hace la foto!)

Y así se cerró la sesión, intensa y divertida como son siempre las Thursday Night Fever, repletas de buen rollo y de una camaradería que os invito a compartir con nosotros. ¡Hasta la siguiente!. Y, descansa en paz, Niño (cabrón).

2 Comments
  • admin
    Posted at 20:36h, 16 abril Responder

    Ostras me apetece hacer unas cuantas bombas atómicas! (Tranquilos que no podría ni fabricar un cocktel de esos de los kaleborrokas! )pero jugar al The Manhattan Project…oye que no digo que no! a ver si lo vuelve a traer otra vez Marc y lo probamos que tiene buena pinta!

  • JugarXJugar_alf
    Posted at 21:25h, 16 abril Responder

    je,je. Seguro que a Marc no le importa traerlo otro día 🙂

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